¿Alguna vez has dejado caer un trozo de pizza en el sofá y luego pasado 20 minutos rascando para encontrarlo? Pues imagina que eres Mark Zuckerberg y en lugar de un trozo de pizza, es una sanción de 375 millones de dólares por, bueno, básicamente vender pizza con gusanos y decir que era saludable. ¡A ver si te agarras la barriga de la risa!
Parece que un jurado en Santa Fe ha decidido que Meta no solo mintió sobre lo segura que era su plataforma (como si tu abuela te dijera que el bizcocho no tenía gluten y luego te encontraras con harina de trigo), sino que también puso en peligro a los niños online. ¡Menuda sorpresa! ¿Alguien le había dicho a Meta que Internet no es un parque de atracciones para bebés?
Lo Bueno
El “precedente” es como el primo pobre de la ley. ¡Olvídate de los precedentes! Es como si tu madre te dijera que la regla de no comer en el sofá no aplica a ti porque eres “especial”. Los tribunales superiores miran a los tribunales inferiores como si fueran las fotos de bodas de tus tíos: “¡Qué tiernas!… pero ¿y ahora qué cenamos?”. Que un tribunal menor diga “¡Sanción!” no significa automáticamente que el tribunal mayor diga “¡YUPI!”.
$375 millones: ¡El equivalente a una caña de pescar de lujo para Meta! Para nosotros, mortales que luchamos por pagar el alquiler, 375 millones suena a “¡vamos a comprar una isla!”. Pero para Meta, que tiene una valoración de 1,5 billones de dólares (sí, con ‘b’), es como si te multaran con 5 euros por estacionar mal. Probablemente lo consideran una pérdida menor que el tiempo que perdieron buscando el control de la tele el otro día.
¿El dinero real o solo números en una pantalla? Aunque la valoración en bolsa de Meta sea de billones, su dinero real, el que usan para pagar nóminas y mantener las luces encendidas, es mucho menor. 375 millones es como quitarle a un gigante de 500 kg una sandía de 10 kg. No se cae, pero se le ve un poco menos imponente. Además, no es como si Meta estuviera recibiendo algo a cambio de ese dinero, ¿verdad?
El efecto “multiplicador mágico” de los estados. ¡Imagina que solo New Mexico te dice “¡Paga!”! Pero si otros 26 estados, con poblaciones más grandes y, por lo tanto, más niños online, dicen lo mismo… ¡plaf! ¡Sobrepasamos los 10.000 millones de dólares! Eso ya empieza a doler un poco más, ¿verdad? Como si te hubieran dado un puñetazo y luego te hubieran dicho “¡Y aquí viene la segunda ronda!”.
¿Un paso hacia un mundo donde el beneficio no sea lo único que cuenta? Es como si alguien le dijera a un niño que solo puede jugar con su juguete favorito si promete no ser un pequeño monstruo con sus amigos. Meta, que gana unos 9.000 millones cada trimestre (¡cada tres meses, cariño!), podría empezar a pensar que quizás debería preocuparse un poco más por no ser el monstruo de la fiesta. O, como diría alguien más optimista, podríamos estar viendo el comienzo de una nueva era donde las empresas sepan que no todo vale por el dinero.
¡La estrategia del “Uno-reverso legal”! ¿Quizás Meta no perdió? ¿Quizás todo esto es parte de un plan maestro para, ahora sí, obligar a todos a que les den su DNI para “proteger a los niños”? Es como si dijeras “¡Oh, no! Perdí la apuesta, así que ahora tengo que hacer lo que quería hacer desde el principio pero con la excusa de que perdí la apuesta”. ¡Guapo!
El principio de lo que viene después. Recuerdas cómo se fueron cayendo los grandes nombres del tabaco por mentir sobre lo saludable que era fumar? Pues esto podría ser el principio de algo similar para las redes sociales. No se caerá de un golpe, pero si reciben miles de “cortes”, al final se desplomará. Y, por qué no decirlo, ¡sería fantástico ver cómo la gente empieza a darse cuenta de que no todo es tan “cool” como parece!
Hasta la Próxima
Así que, aunque 375 millones parezcan una migaja para Meta, quizás sea el comienzo de algo más grande. Algo que nos recuerda que incluso los gigantes tienen pies de barro… y que a veces, una buena sanción puede ser el comienzo de un cambio. ¡Seguimos atentos!
